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Una de nuestras intenciones en esta sección era acercar y dar a conocer convocatorias internacionales; pues bien, ne este post lo cumplimos más que nunca…

– IZOLYATSIA: ¿Quién no ha pensado alguna vez en irse a vivir a Ucrania? Pues bien, gracias a estas becas de residencia tienes una excelente oportunidad. 4 semanas, una masterclass con Boris Mikhailov… una seductora propuesta! Hasta el 15 de abril.

-LES NUITS PHOTOGRAPHIQUES: Primera edición de un festival que se celebrará en junio en uno de los mejores secretos que guarda París, el parque Buttes Chaumont. Hasta el 24 de abril.

– BECAS UNESCO-ASCHBERG: Se prioriza la participación de ciudadanos de países en desarrollo y la cooperación Norte-Sur y Sur-Sur. No hemos encontrado plazo en la web de la convocatoria.

– THE ALICE-AWARDS: Para todos los públicos: artistas, comisarios, críticos,… todos tienen su oportunidad en esta convocatoria que llega desde Bélgica. hasta el 3 de Julio.

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¿Cómo debe ser la relación entre el autor y el equipo de trabajo, dónde se sitúa cada uno?

Juan Valbuena: Como todas las relaciones, debe ser humana y de credibilidad, pero no significa que no haya un jefe… Y eso no es malo, si esa personalidad no se impone y se revela como el que más claro lo tiene, que sus ideas son mejores y el equipo es capaz de flexibilizar eso, el proyecto va a ir ganando. El jefe puede ir cambiando en cada fase del proyecto, en un inicio puede ser el autor, pero según van pasando fases y se acerca la producción final es otro el que toma el relevo. Creo que hay que ser bastante abierto y flexible, y es importante que haya entusiasmo y que la gente crea en lo que estamos haciendo porque no va a haber muchas oportunidades de crear muchos libros en nuestras vidas, de modo que si podemos hacer uno, hagámoslo bien.

Gonzalo Romero: Yo también hablaría de “voces autorizadas”. Por ejemplo, cuando se habla de la obra, la voz autorizada es el autor. No concibo la creación de un libro si en el momento en el que se está pergeñando no está presente el autor, editor, diseñador…, incluso el encuadernador y el productor, todas las voces autorizadas en cada parcela para lograr que eso sea coherente. Y yo meto al encuadernador en cuanto puedo porque hay soluciones de encuadernación que tienen que ver en cómo tú te acercas al libro, cómo dialogas con él y con la obra, y puede ser aventurado que esas decisiones se tomen por parte del autor o el editor, que no tienen por qué ser las voces autorizadas en encuadernación.

J.V.: El fotógrafo puede soñar, pero siempre se topa con alguna realidad, y está bien que exista algún límite y uno de ellos a veces es la comercialización. Hace dos años estuve en un taller con Michael Mack y una de las cosas que decía es “¿cuál es el tamaño final del libro?”, pero no lo decía tanto por una cuestión de pliegos y todo eso, no, ero por saber el estante donde se colocaría en las librerías que conocía, “porque si te pasas de esto, tendrías que… y ya no podría valer menos de X libras, por lo que…”. Si el papel es una limitación, ¿por qué no lo va a ser el dinero?. Hay que tenerlo en cuenta:  Todo depende de tu ambición y tampoco está mal ser ambicioso. Uno puede hacer un libro en su casa con pocas copias y tener un recorrido corto (cosa que a mí me gusta mucho) y que ni siquiera a los que nos gustan los libros los vemos, de lo minoritarios que son. La autoproducción con escasos recursos y limitada distribución es un camino, pero más de entrenamiento y de conocimiento del fotógrafo y de los mecanismos que una opción final que dé satisfacción. No lo sé, igual me equivoco, porque a la vez que digo esto están surgiendo mil pequeñas cosas relacionadas con la edición.

Eso puede ser una contradicción: un mercado limitado en el que vemos que nacen de cada vez más y más iniciativas…

G.R.: Como editores somos unos privilegiados, estamos en un momento muy interesante. Hace diez años, se decía que el libro digital iba a matar al libro, ahora con internet se dice que el modelo de comunicación que es el libro ha muerto, y estamos en un momento en el que se está cuestionando la función del libro, su distribución, la comercialización e, incluso, la esencia misma del libro, si tiene que estar unido al papel. Me encanta poder vivir este momento y ahora en España hay muchas inciativas de gente con muy pocos recursos que están plantando cara a editoriales muy potentes y lo hacen a base de tesón, trabajo, pasión y funcionando creativamente, poniendo el acento donde hay que ponerlo, que es en la calidad de la obra.

J.V.: Hace unos años, le decía a mi chica “tenemos que poner una librería de libros de fotos porque no hay”. En aquel entonces, excepto la ya desaparecida Babel en Madrid, había que ir a Barcelona a comprar libros y de repente algunas librerías como Pantha Rei empezaron a traer libros, crecieron, llegaron otras como Ivory Press, La Fábrica, Gloria,… No creo que toda esa gente no esté vendiendo nada, hay más oportunidades, e incluso alguno de ellos tiene un espacio de “autoeditados”… De modo que, ante el supuesto peligro de que el libro como tal desaparezca, entre medias están sucediendo muchas cosas, las estructuras se están haciendo flexibles. De todos modos, creo que el libro de foto tiene una ventaja respecto al libro digital, que es la paginación, la representación objetual… es algo que tiene más. Intuyo que por ello durará más, y el que tenga libros tendrá algo que no tendrá cualquiera.

G.R.: Yo soy fetichista respecto al libro, consumo libro de viejo, ediciones,… no llego a olerlos por al asma y alergias varias, pero si no sería un “oledor” de libros, pero pienso que es una cuestión de pertinencia del libro, que tendrá una secuencia, una narrativa, y si eso es en un formato digital, quien lo esté editando se tendrá que asegurar que se comnique de la forma adecuada. ¿El papel es absolutamente necesario? En mi opinión no, se están haciendo libros en formato digital en los que ése es el soporte más pertinente, y siguen siendo libros. Mi medio es el papel, pero no descarto hacer libros digitales, no necesariamente con una versión en papel, y eso me encantaría vivirlo, porque no olvidemos que como soportes (hardware) estamos en la prehistoria: no sé sabe muy bien lo que son, son carísimos e integran cosas como MP3, reproductor de vídeos,… y que no tienen en cuestión que la primera medida del libro es la palma de la mano, porque con ellas sujetamos los libros. Algo tan básico ni siquiera se ha puesto en marcha. Hay que rescatar cómo se comunica el libro con el ser humano, que es a través de las manos. En el momento en el que le pongas música y animaciones, no es un libro tal y como lo entiendo yo ahora. El libro puede tener un montón de cosas diferentes, doble página, hoja suelta,… pero tiene que tener dos cosas básicas: una secuencia y que esté enlomado, pero más allá de eso se extiende un territorio fértil para cualquier cosa.

J.V.: Creo que el propósito de utilizar narrativas superiores a la imagen suelta es algo que la gente necesita contar. Aquí no hay diferentes soportes en los que entender un medio, como fotografía digital o tradicional, aquí creo que la eliminación de uno de los soportes elimina el concepto de libro. No siempre los mejores soportes son los que ganan…

G.R.: Creo que el fenómeno al que nos referíamos antes del surgimiento de editoriales y otras iniciativas no es casual, creo que tiene que ver en parte con el fenómeno de internet, pero también que el libro para el fotógrafo sea una herramienta tan interesante está muy unido a que la relación del fotógrafo con la galería, con la feria, con las exposiciones,… son modelos que si no están extintos están por extinguir, porque se requiere mucho espacio para esas obras.

J.V.: Y el reto que supone escapar de la “foto suelta”, que es la primera fase del fotógrafo. La segunda fase ya es hacer proyectos, narrativas, pequeñas historias, seriaciones,… y esa fase te lleva a otro territorio. Por cierto, que esa primera fase es cada vez más accesible.

Patrick Le Bescont (Filigranes Éditions) nos comentaba que el libro sirve para situar al fotógrafo ante sí mismo, ante el público, las galerías y su propia obra.

J.V.: Eso es. La duda que surge es que si desaparecen los filtros, la industria, de tal manera que si abres el mercado en horizontal y tienes todos los libros a tu disposición en igualdad de condiciones, no sé si eso de tener un libro va a ser como era antes. Con esto no defiendo los filtros. Esto te colocaba porque habías pasado una serie de filtros; si tú editabas con tal editorial no era lo mismo que hacerlo autoeditado. Incluso hay quien pudiendo hacerlo con editoriales está prefiriendo autoeditar porque parece que ahora el mejor filtro es no tener filtro.

G.R.:  Supongo que preguntarles a las grandes editoriales sobre la autoedición es como preguntar por el pirateo a la Sociedad de Autores, son cosas que les ponen los pelos de punta.  “Autoedición” no supone la desaparición del editor, porque siempre hay alguien relacionado con los libros que puede ayudar a plasmar eso en forma de libro.

J.V.: Las editoriales se están cuestionando sus propios modelos, supongo que habrá editores que elijan cada uno de los libros que editan, pero habrá otros modelos intermedios que toleran autores que vienen, co-ediciones, pequeñas concesiones a cambio de algo… Por eso no todas las editoriales tienen una línea perfectamente definida.

¿Qué aconsejáis a la gente que le apetezca realizar un proyecto basado en un libro de artista?

G.R.:  A mí me encantaría encerrarme con una serie de fotógrafos que tengan un libro que tenga que ser repensado y producido y enseñarles a hacerlo, y ayudarles a hacerlo. Deberíamos ayudar a la gente a hacer sus libros y llegar, incluso, a cambiar las formas que tiene uno de pensar.

J.V.: Si alguien decide que tiene ya un cuerpo de trabajo suficiente para hacer un libro, se tiene que poner, pero ha de ser muy consciente que seguramente va a necesitar ayuda. Editar, no esa fase de elegir, si no convertir eso en un objeto libro, necesitará seguramente, alguien que ya haya hecho libros y en algún momento un diseñador, y luego echar cuentas con el mundo real, es decir, qué quiere, por qué lo quiere y cuánto cuesta; que piense todo el proceso de una manera global, que su trabajo no es sólo hacer las imágenes sino tiene que estar preocupado de dónde llegan sus imágenes, cómo ser visto,… pero que no tengan miedo de que por construir un equipo de trabajo sea menos suyo, y que tenga en cuenta que estamos creando un objeto que dura en el tiempo.

G.R.: A mí hay un momento que me engancha a esto. Yo estoy presente en todas las fases del libro y, a pesar de los años que llevo haciendo libros, y aún así, cuando voy al encuadernador y me enseña el libro, hay un momento de descubrimiento, de sorpresa, que a mí es lo que más me tiene enganchado, que tiene mucho que ver en la fotografía con el momento en que aparece la imagen cuando revelas.

Uuuuhh! Qué original! Un Top 10… Pues sí, sabemos que no estamos descubriendo nada al hacer este modo de selección, pero nos parecía demasiado poner aquí todos los nombres (y las obras) que por uno u otro motivo nos han llamado la atención de Paris Photo. La única licencia creativa que nos tomamos es no clasificar a los artistas que os presentamos en puestos.

Nikolai Howalt & Trine Søndergaard: Nos gustan tanto trabajando en solitario (atención a algunas publicaciones de Howalt) como en conjunto; su proyecto conjunto “How to Hunt” fue difícil de ignorar.

– Rune Guneriussen: Fue muy agradable poder ver entre tanto “ruido” una obra tan evocadora como la del noruego.

– Sascha Weidner: Una interesante fotógrafa con una web llena de ideas e interesantes proyectos.

– Mike Brodie: Soprendente trabajo en Polaroid de un autor de edad también sorprendente: 25 años.

Shai Kremer: Buscando uno podía econtra la obra de este fotógrafo en alguna galería, pero dende destacó notablemente fuen el la exposición del Premio BMW.

– Ken Kitano: “One day”, es uno de sus proyectos (que no el único) que destacamos.

– Laura Henno: ¿Cómo pasar por alto estas fotos? Imposible; nos encanta.

– Scott Conarroe: Su estilo nos suena de algo, pero hay que reconocer que funciona y que invita a saborear sus trabajos poco a poco.

– Joern Van Hoerfen: Algunas de las imágenes de este fotógrafo encierrran misterios que nos mantienen hipnotizados buscando respuestas en sus imágenes peor lo que conseguimos son más preguntas… y eso nos gusta.

– Luc Dratwa: O cómo hacer trayectoria de la obsesión por las ventanas.

Si después de estas propuestas os gustaría ver más y más, podemos recomendaros los trabajos de Cig Harvey, Matthew Porter, Alexey Titarenko, Tono Stano, Sigudur Gudmundsson, Lieko Shiga…

Aún en plena resaca del torbellino de actividad que ha supuesto Paris Photo, comenzamos a interpretar la cantidad absolutamente ingente de información recibida. Una feria como ésta puede apreciarse desde muy distintas posiciones, la nuestra es ampliar siempre nuestro conocimiento; las ventas, cifras, aciertos o desatinos y demás interpretaciones vamos a dejarlos de lado.

En primer lugar, es llamativa la cantidad de acontecimientos que acompañan en tiempo y lugar a Paris Photo: Offprints Paris (Feria de Publicaciones de Fotografía), PhotoOff (otra feria de fotografía) e incontables inauguraciones y presentaciones. Todo ello viene a llamarse “Mois de la Photo” (Mes de la Foto). Hemos visitado Offprints Paris y le dedicaremos su espacio más adelante, pero vamos a centrarnos en Paris Photo. Este año, los países invitados han sido Polonia, Eslovaquia, Hungría, Eslovenia y Chequia con participaciones de destacable calidad en muchos casos como la de Gabriella Csoszó o Peter Kostrum, entre otros.

Gabriela Cszozó
Peter Kostrum

Hablar de Nadav Kander o Naoya Hatakeyama, es hablar de bazas seguras, pero en nuestra agenda figuran más de 60 nombres sobre los que habría mucho que decir y que iremos desvelando. Nos ha gustado la propuesta en general de la galerías Phillippe Chaume, Priska Pasquer, SAGE Paris o M+B, y hacemos hincapié en la interesantísima apuesta de editorial de P.A.R.A.S.I.T.E. y la editorial alemana Schaden.com (con la joya “One Day” en su catálogo).

Haublitz+Zoche, Galería Phillipe Chaume, Paris.

Y en el apartado del fetiche, han firmado libros artistas de la talla de Todd Hido, Alec Soth, Martina Hoogland Ivanow, Ellen Kooi, Peter Bialobrzski, Rob Hostra, Setéphane Duroy,…

Ellen Kooi

Entre las anécdotas, está el fenómeno de los precios menguantes de una editorial japonesa (un día antes de acabar la feria habían rebajado sus precios el 50%, y una hora antes de terminar los precios se rebajaban ¡hasta un 80%!) o un tipo disfrazado de gorila que se dedicó a seguir a Martin Parr…

A falta de un resumen más reposado, os ofrecemos esto, más adelante propondremos nombres y trabajos. Queremos agradecer su ayuda y amabilidad a Cristina Cuca (Universidad de Córdoba) y Aminah Abourghol (Colegio de España).

 

Confirmado: hay gente amable por el mundo. Y si además se dedican a realizar fantásticas ediciones es cuando nos ganan y nos hacemos fans incondicionales de ellos. En este grupo se incluye Filigranes Éditions (F.E.), una editorial francesa (que ya mencionamos cuando hablamos de Geofroy Mathieu) y que venimos siguiendo de cerca desde hace tiempo. Pues bien F.E. ha tenido la amabilidad de recibirnos en sus oficinas de Paris para contestar las preguntas de los seguidores de More Than Blog, de modo que si quieres participar, no tienes más que enviar tu pregunta a morethanblog@gmail.com .

Hemos decidido ampliar el plazo del sorteo del libro de fotografía una semana más y lo realizaremos el 23 de octubre, una vez que el Festival Emergent en Lleida y Estampa en Madrid estén llegando a su fin. Animamos a los que no se han suscrito aún a que lo hagan, en el futuro seguiremos mimando especialmente a los que lo hayan hecho…

Desierto de los Monegros. Tres días. Calor, vino, mosquitos y un televisor con el Tour. Dentro de una casa, bien cerquita del aire acondicionado, hemos realizado una experiencia piloto que en el futuro esperamos poder ampliar: tres artístas (Ignasi López, Carlos Albalá y Víctor M. Fernández) presentando, criticando y compartiendo entre sí trabajos, ediciones, autores de referencia y metodologías, creando un punto de encuentro y diálogo que en su primera edición ha establecido una declaración de intenciones en fondo y forma: un punto intermedio entre las hiperactivas Barcelona y Madrid donde reflexionar acerca del panorama artístico desde el punto de vista del creador. Además se ha realizado una visita al Centre d’Art La Panera, a cuyo equipo agradecemos la acogida recibida, especialmente a Glòria Picazo.

Ya está aquí el cuarto número de la publicación LAPSUS MAGAZINE. Lapsus es una revista coeditada por Carlos Albalá y Ana Himes, en la que fotógrafos de la talla de Todd Hido, Marks Steinmetz o Daniel Blaufuks comparten páginas con otros artistas mucho más jóvenes y en muchos casos prácticamente desconocidos; Lapsus es, en definitiva, una revista de fotógrafía contemporánea de autor. En ella, una sugerente editorial es lo único que nos invita a imaginar la unidad temática que engloba cada número.

La de la presente cuarta entrega es ésta:

Hay veces en las que te sientes como una hormiguita. En tu propio espacio, en tus cuatro paredes, cuando sales a la calle y percibes que el mundo se te hace eterno… Ese mismo mundo que parece crepitar y desdoblarse por las esquinas, te hace pensar que la realidad no es tan pasiva como crees. No siempre es blanco, no siempre es negro, no siempre las penas son tan amargas, no siempre mi cabeza es tan cuerda, no siempre la vida es tan corta, no siempre la noche es sinónimo de oscuridad, y, por supuesto, no siempre navegamos en dos monótonos y extorsionantes planos. Hay que meterse en el tercero. Hay que aprender a seguir siendo.

En este número, se aúnan trabajos de Estelle Hanania, David Spero, Yao Lu, Riitta Päiväiläinen y Nick & Sheila Pye.

Anteriores números e info aquí

Texto de la editorial:  Ana Himes / Fuente: Bdile

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